Cadenas de bloques y aplicaciones
La prohibición de Facebook de vender armas de forma privada es bastante pasiva
La medida depende de que sean los usuarios los que denuncien estos anuncios, que han convertido a la red social en uno de los mercados de armas más importantes del mundo
Facebook por fin está endureciendo su política de armas. Con más de 1.500 millones de usuarios mensuales, el gigante de las redes sociales conocido por proporcionar a los consumidores aluviones incesantes de fotos de comida, mascotas y bebés también se había convertido en uno de los mercados de armas más importantes del mundo. Un gran número de armas fueron vendidas por proveedores sin licencia, que vendieron una o dos armas a otros compradores particulares.
El pasado viernes, la empresa anunció que ya no permitirá la venta privada de armas de fuego ni en Facebook ni en Instagram, también propiedad de Facebook. Sólo los distribuidores de armas autorizados podrán anunciar la venta de armas, y las transacciones han de realizarse fuera de línea.
La venta de armas sin licencia es legal y no requiere una comprobación de antecedentes, algo que está siendo objeto de debate en EEUU. Los grupos defensores del control de armas llevan tiempo presionando a Facebook para que tome medidas similares, argumentando que las ventas de armas sin licencia facilitan la compra por gente a la que normalmente le sería denegada tras comprobarse sus antecedentes. El grupo Pueblos por la Seguridad de Armas de Fuego afirma que las armas compradas de esta manera se han utilizado en al menos dos asesinatos.
Y el problema se extiende más allá de las fronteras de Estados Unidos, un informe del mes pasado revela que una importante cantidad de transacciones de compra de armas del mercado negro en Iraq fueron realizadas mediante Facebook. No estaba claro inicialmente si Facebook querría buscar atajar este tipo de actividad también.
Análisis del fin de semana pasado sugieren que muchos anuncios privados aún no se habían eliminado. Eso se puede deber a que Facebook indicó que la despublicación de estos anuncios dependería de las denuncias de los usuarios como su principal mecanismo de control. Si es así, las cosas podrían tardar en cambiar.
(Fuentes: Slate, Mic, Wall Street Journal, New York Times, NPR)