
El público se emociona cuando comienza a sonar la canción de Patrick Darling. Es una canción emotiva que escribió para su bisabuelo, a quien nunca llegó a conocer. Pero esta actuación es conmovedora por otro motivo: es la primera vez que Darling sube al escenario con sus compañeros de banda desde que perdió la capacidad de cantar hace dos años.
El músico, de 32 años, fue diagnosticado de esclerosis lateral amiotrófica (ELA) cuando tenía 29 años. Como otros tipos de enfermedad de la neurona motora (ENM), afecta a los nervios que controlan los músculos del cuerpo. Las personas con ELA acaban perdiendo la capacidad de controlar sus músculos, incluidos los que permiten moverse, hablar y respirar.
La última actuación de Darling sobre un escenario había sido hace más de dos años. Para entonces, ya había perdido la capacidad de ponerse de pie y tocar sus instrumentos, y le costaba cantar o hablar. Pero recientemente ha podido recrear su voz perdida utilizando una herramienta de IA entrenada con fragmentos de antiguas grabaciones de audio. Otra herramienta de IA le ha permitido usar este “clon de voz” para componer nuevas canciones. Darling puede volver a hacer música.
“Por desgracia, he perdido la capacidad de cantar y tocar mis instrumentos”, dijo Darling en el escenario del evento, que tuvo lugar hace dos semanas en Londres (Inglaterra, Reino Unido), utilizando su clon de voz. “Aun así, hoy en día paso la mayor parte de mi tiempo componiendo y produciendo mi música. Hacerlo se siente más importante que nunca para mí”.
Perder una voz
Darling dice que es músico y compositor desde que tenía unos 14 años. “Aprendí a tocar el bajo, la guitarra acústica, el piano, la melódica, la mandolina y el banjo tenor”, contó durante el evento. “Pero mi mayor amor siempre fue cantar”.
Conoció a su compañero de banda Nick Cocking hace más de 10 años, cuando aún era estudiante universitario, cuenta Cocking. Darling se unió poco después al grupo de música folk irlandesa de Cocking, the Ceili House Band, y su primer concierto juntos fue en abril de 2014. Darling, que entró en la banda como cantante y guitarrista, “elevó el nivel musical del grupo”, afirma Cocking.

Pero hace unos años, Cocking y sus otros compañeros de banda empezaron a notar cambios en Darling. Se volvió torpe, cuenta Cocking. Recuerda una noche en la que la banda tuvo que cruzar la ciudad de Cardiff (Gales, Reino Unido) bajo la lluvia: “Simplemente no dejaba de resbalarse y caerse, tropezando con los adoquines y cosas así”.
En aquel momento no le dio demasiada importancia, pero los síntomas de Darling siguieron empeorando. La enfermedad afectó primero a sus piernas y, en agosto de 2023, empezó a necesitar sentarse durante las actuaciones. Luego comenzó a perder el uso de las manos. “Con el tiempo ya no podía tocar la guitarra ni el banjo”, dice Cocking.
En abril de 2024, Darling tenía dificultades para hablar y respirar al mismo tiempo, explica Cocking. En aquella actuación, la banda llevó a Darling al escenario a pulso.
“Me llamó al día siguiente y me dijo que no podía seguir”, recuerda Cocking, con la voz quebrada. “En junio de 2024, se acabó.” Fue la última vez que la banda tocó junta.
Recrear una voz
Darling fue derivado a un logopeda, quien planteó la posibilidad de “almacenar” su voz. Las personas que están perdiendo la capacidad de hablar pueden optar por grabarse a sí mismas y usar esas grabaciones para crear sonidos de voz que luego puedan activarse escribiendo texto, ya sea a mano o mediante un dispositivo controlado por movimientos oculares.
Algunos usuarios han encontrado que estas herramientas suenan robóticas. Pero Darling tenía otro problema. “Para entonces, mi voz ya había cambiad”, dijo durante el evento. “Sentía que estábamos salvando la voz equivocada”.
Entonces otro logopeda le presentó una tecnología diferente. Richard Cave es logopeda y terapeuta del habla, además de investigador en University College London (Inglaterra, Reino Unido). También es consultor de ElevenLabs, una empresa de IA que desarrolla agentes y herramientas de audio, voz, vídeo y música. Una de estas herramientas puede crear “clones de voz”: imitaciones realistas de voces reales que pueden generarse a partir de minutos, o incluso segundos, de la voz grabada de una persona.
El año pasado, ElevenLabs lanzó un programa de impacto con la promesa de ofrecer licencias gratuitas de estas herramientas a personas que han perdido la voz debido a la ELA u otras enfermedades, como el cáncer de cabeza y cuello o los accidentes cerebrovasculares.
La herramienta ya está ayudando a algunos de esos usuarios. “Realmente no estamos mejorando la rapidez con la que pueden comunicarse, ni todas las dificultades físicas relacionadas con la ELA que afrontan las personas con enfermedades de la neurona motora, como comer o respirar”, comenta Gabi Leibowitz, la logopeda que lidera el programa. “Pero lo que sí estamos haciendo es darles una forma… de volver a crear, de prosperar”. Gracias a ello, los usuarios pueden permanecer más tiempo en sus empleos y “seguir haciendo las cosas que les hacen sentirse seres humanos”, añade.
Cave trabajó con Darling para utilizar la herramienta y recrear la voz hablada que había perdido, a partir de grabaciones antiguas.
“La primera vez que escuché la voz, pensé que era increíble”, dijo Darling en el evento, usando el clon de voz. “Sonaba exactamente como antes, y literalmente no habrías podido notar la diferencia”, aseguró. “No diré cuál fue la primera palabra que hice que mi nueva voz dijera, pero puedo contaros que empezaba por «f» y terminaba en «k»”.
Recrear su voz cantada no fue tan fácil. La herramienta suele requerir unos 10 minutos de audio claro para generar un clon. “No tenía grabaciones de alta calidad de mí mismo cantando”, dijo Darling. “Tuvimos que usar audio de vídeos grabados con los móviles de la gente, filmados en pubs ruidosos, y un par de grabaciones mías cantando en mi cocina”. Aun así, esos fragmentos fueron suficientes para crear una «versión sintética de la voz cantada [de Darling]”, afirma Cave.
En las grabaciones, Darling sonaba un poco ronco y “se le iban algunas notas”, explica Cave. El clon de voz tiene las mismas características. No suena perfecto, dice Cave: suena humano.
“La voz de ElevenLabs que hemos creado es maravillosa”, afirmó Darling durante el evento. “Definitivamente suena como yo, solo que… se siente como una versión diferente de mí”.
ElevenLabs también ha desarrollado un generador de música con IA llamado Eleven Music. La herramienta permite a los usuarios componer pistas usando indicaciones de texto para elegir el estilo musical. Varios artistas conocidos también se han asociado con la empresa para licenciar clones de sus voces generados por IA, incluido el actor Michael Caine, cuyo clon de voz se está utilizando para narrar un próximo documental de ElevenLabs. El mes pasado, la compañía lanzó un álbum de 11 temas creados con la herramienta. “La canción de Liza Minnelli es realmente un temazo”, afirma Cave.
Eleven Music puede generar una canción en un minuto, pero Darling y Cave pasaron unas seis semanas afinando la canción de Darling. Usando indicaciones de texto, cualquier usuario puede “crear música y añadir letras en cualquier estilo [que desee]”, dice Cave. A Darling le gusta la música folk irlandesa, pero Cave también ha trabajado con un hombre en Colombia que está creando música folclórica colombiana. (La herramienta de ElevenLabs está disponible actualmente en 74 idiomas.)
De vuelta al escenario
El mes pasado, Cocking recibió una llamada de Cave, quien le envió la pista terminada de Darling. “Escuché las dos o tres primeras palabras que cantaba y tuve que apagarlo”, recuerda. “Estaba destrozado, en lágrimas. Me costó al menos media docena de intentos llegar al final de la canción”.
Darling y Cave estaban haciendo planes para interpretar la canción en directo en la cumbre de ElevenLabs en Londres (Inglaterra, Reino Unido) el miércoles 11 de febrero. Así que Cocking y su compañero de banda Hari Ma prepararon partes de acompañamiento para tocar la mandolina y el violín. Tuvieron un par de semanas para ensayar antes de unirse a Darling en el escenario, dos años después de su última actuación juntos.
“Lo llevé al escenario en su silla, y ninguno de los dos podía creer que estuviera ocurriendo”, cuenta Cave. “Él estaba encantado”. La canción sonó mientras Darling permanecía en el escenario, y Cocking y Ma tocaron sus instrumentos en directo.
Cocking y Cave afirman que Darling planea seguir usando las herramientas para hacer música. Cocking dice que espera volver a actuar con Darling, pero reconoce que, dada la naturaleza de la ELA, es difícil hacer planes a largo plazo.
“Es tan agridulce”, dice Cocking. “Pero subirme al escenario y ver a Patrick allí me llenó de una alegría absoluta. Sé que Patrick también lo disfrutó mucho. Hemos estado hablando de ello… Estaba realmente muy orgulloso”.





