En primer lugar, los investigadores construyeron el sistema mediante el diseño de unos chips detectores de luz, que contienen unos patrones de fotodetectores separados a una misma distancia entre ellos. Más tarde, este sistema se pasó a construir en unas instalaciones de manufactura de semiconductores comerciales. Después se colocó una oblea con varios chips en una cámara de deposición, y se instalaron varias capas de material orgánico en el espacio libre entre los fotodetectores. Estas capas las constituyen los diodos orgánicos emisores de luz, conocidos como OLEDs, que crean la pantalla. Finalmente, el mosaico de fotodetectores y OLEDs se encapsula en una fina capa de polímero para su protección.
La idea de integrar los OLEDs con un chip fotodetector resulta intrigante, afirma Sawchuck. “Existen muchas dificultades a la hora de construir pantallas que se puedan llevar puestas para las aplicaciones [que los investigadores tienen en mente], así que cualquier avance en este campo resulta muy interesante,” afirma.
Los investigadores de Fraunhofer IPMS harán una demostración de su prototipo durante la conferencia Society for Information Display en San Antonio esta semana. La versión actual consiste en una pantalla simple y monocromática—de aproximadamente 1,25 centímetros en cada lado, con una resolución de 320 por 240 píxeles. Scholles afirma que las pantallas a color son posibles pero más difíciles de construir porque se necesita añadir filtros de color a los OLEDs blancos, que son complicados de fabricar de forma eficiente y tienen una baja fiabilidad. Sin embargo, el equipo de IPMS se ha aliado con Novaled, una compañía de OLEDs que fabrica diodos blancos de alta calidad, y juntos planean fabricar prototipos en color utilizando los diodos de la compañía.
La cámara en el prototipo actual de los investigadores es aún bastante rudimentaria. Tiene una resolución de sólo 12 píxeles, lo que significa que aún no puede hacer el seguimiento del ojo del usuario. Sin embargo, Scholles afirma que el equipo ha desarrollado una versión de la cámara de 160 por 120 de resolución que ya ha sido probada en el laboratorio, aunque aún no se ha integrado en ninguna pantalla. Para principios de 2011, los investigadores esperan tener una versión avanzada del sistema, junto a una cámara de alta resolución y la capacidad para seguir el movimiento del ojo.
