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En 2026 voy a seguir muy de cerca el precio del litio. 

Si no sueles seguir obsesivamente los mercados de materias primas, no te culpo en absoluto. (Aunque las noticias recientes demuestran claramente que los minerales pueden tener implicaciones importantes para la política global y la economía). 

Pero el litio merece especial atención ahora mismo. 

Este metal es crucial para las baterías de iones de litio que se utilizan en teléfonos y ordenadores portátiles, vehículos eléctricos y grandes sistemas de almacenamiento energético a escala de red. Los precios han estado en una verdadera montaña rusa en los últimos años, y vuelven a subir tras un periodo a la baja. Lo que ocurra a continuación podría tener grandes repercusiones para la minería y la tecnología de baterías. 

Antes de mirar hacia adelante, hagamos un rápido viaje al pasado. En 2020, las ventas globales de vehículos eléctricos empezaron realmente a despegar, impulsando la demanda de litio utilizado en sus baterías. Debido a ese aumento de la demanda y a un suministro limitado, los precios se dispararon de forma dramática, pasando el carbonato de litio de menos de 10 dólares (unos 9,17 €) por kilogramo a un máximo de aproximadamente 70 dólares (unos 64,19 €) por kilogramo en solo dos años. 

Y el mundo tecnológico tomó nota. En esos picos de precios, hubo un enorme interés en desarrollar baterías alternativas que no dependieran del litio. Yo escribía sobre baterías basadas en sodio, baterías de hierro‑aire e incluso algunas experimentales fabricadas con plástico. 

Investigadores y start-ups también estaban buscando formas alternativas de obtener litio, incluido el reciclaje de baterías y métodos de procesamiento como la extracción directa de litio (más sobre esto en un momento). 

Pero pronto los precios volvieron a caer a niveles mucho más bajos. En Estados Unidos se registró una demanda de vehículos eléctricos por debajo de lo esperado, y los desarrolladores aumentaron el ritmo de minería y procesamiento para cubrir las necesidades del mercado. Entre finales de 2024 y 2025, el carbonato de litio volvió a situarse en torno a 10 dólares (unos 9,17 €) por kilogramo. Evitar el litio o encontrar nuevas formas de obtenerlo empezó, de repente, a parecer mucho menos crucial. 

Esto nos lleva a la situación actual: los precios del litio vuelven a subir. Por ahora, están lejos del incremento dramático que vimos hace unos años, pero los analistas siguen el tema de cerca. El fuerte crecimiento de los vehículos eléctricos en China está desempeñando un papel clave: los vehículos eléctricos siguen representando alrededor del 75% de la demanda de baterías en la actualidad. Pero el crecimiento del almacenamiento estacionario, las baterías para la red eléctrica, también está contribuyendo al aumento de la demanda de litio tanto en China como en EE UU. 

Los precios más altos podrían abrir nuevas oportunidades. Entre las posibilidades se encuentran químicas alternativas para baterías, en concreto las baterías de sodio-ion, explica Evelina Stoikou, responsable de tecnologías y cadenas de suministro de baterías en BloombergNEF. (Cabe señalar que recientemente incluimos las baterías de sodio-ion en nuestra lista de 10 Breakthrough Technologies de 2026). 

No se trata solo de las baterías. Otra industria que podría experimentar grandes cambios por una oscilación en el precio del litio es la extracción. 

Hoy, la mayor parte del litio se extrae de las rocas, principalmente en Australia, antes de enviarse a China para su procesamiento. Sin embargo, está creciendo el esfuerzo por procesar el mineral en otros lugares, a medida que distintos países intentan crear sus propias cadenas de suministro de litio. Tesla confirmó recientemente que ha iniciado la producción en su refinería de litio en Texas (EE UU), cuyas obras comenzaron en 2023. Podríamos ver más inversiones en plantas de procesamiento fuera de China si los precios continúan subiendo. 

Este también podría ser un año clave para la extracción directa de litio, como escribió Katie Brigham en un artículo reciente para Heatmap. Esta tecnología utiliza procesos químicos o electroquímicos para extraer litio de salmueras (aguas saladas que suelen proceder de lagos salados o acuíferos subterráneos), de forma rápida y económica. Empresas como Lilac Solutions, Standard Lithium y Rio Tinto están planificando o iniciando la construcción de instalaciones comerciales este año en EE UU y Argentina. 

Si algo he aprendido después de seguir de cerca las baterías y los minerales durante los últimos años, es que predecir el futuro es imposible. Pero si buscas alguna señal que leer, merece la pena fijarse en los precios del litio.