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En los países latinoamericanos, el uso de la tecnología para el aprendizaje y el desarrollo de habilidades aún no ha alcanzado todo su potencial. Así lo constata la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en su informe para impulsar la tecnología en la educación. Sin embargo, el dominio de las habilidades digitales contribuirá a la mayor transformación del mercado laboral en la región en los próximos cinco años, según el Banco Mundial.
Ante esta oportunidad, las empresas están fomentando la formación de sus empleados para que puedan incorporar todas las ventajas de la inteligencia artificial, de la ciencia de datos y de otras tecnologías que tienen esa capacidad de transformación. Un ejemplo es PwC Perú, que a través de su Innovation Lab desarrolla soluciones que dan respuesta a los desafíos del negocio. En este sentido, José Tafur, Socio y CTIO de PwC Perú, señala:
“Sabemos que la innovación y la tecnología son claves para generar valor. Por ello, evolucionamos para fortalecer nuestro rol como socio estratégico que no solo acompaña, sino que impulsa la transformación de las organizaciones, ayudándolas a alcanzar su máximo potencial”.
Además, PwC está renovando integralmente su plataforma global de auditoría y rediseñando sus procesos de trabajo. Esto es posible gracias al desarrollo de una solución creada desde cero con inteligencia artificial, en colaboración con Microsoft. Es la única de las Big Four con este nivel de colaboración conjunta con Microsoft y OpenAI.
Transformación desde dentro
Con todo, esta transformación no se produce solo en su trabajo con otras empresas, sino que es una de las señas de identidad de la compañía y, por ello, fomentan este desarrollo tecnológico entre sus empleados. Tienen claro que “la tecnología por sí sola no transforma: son las personas”.
“Uno de los mayores retos ha sido acompañar a las personas en el cambio. Cuando empezamos a introducir nuevas herramientas y formas de trabajo, especialmente en equipos con hábitos más tradicionales, vimos que no se trataba solo de implementar tecnología, sino de ayudar a que todos se sientan cómodos y capaces de usarla”, describe José Tafur.
En los últimos seis años, PwC Perú ha estado capacitando a sus empleados en tecnología, analítica y en nuevas formas de trabajo, preparando a los equipos para adoptar una nueva manera de dar más valor a nuestros clientes. “Fortalecemos de manera continua las capacidades en data analytics de nuestros equipos, lo que les permite brindar un servicio de alta calidad y, sobre todo, identificar oportunidades de mejora”, asegura Tafur.
Prueba y error hasta dar con la solución
Con el objetivo de tener a los empleados mejor preparados para aportar valor a sus clientes, la consultora ha puesto en marcha espacios como “NTP: No todo es perfecto”, donde se habla abiertamente de errores que se hayan cometido para aprender y mejorar. Otro ejemplo es The Sprint Value, un programa en el que se buscan soluciones reales para retos que vayan surgiendo.
En PwC defienden que la innovación tiene que estar al alcance de todos y por ello Tafur afirma que “lo importante es que aquí cualquiera puede proponer, aprender, equivocarse y volver a intentar. Así se construye una cultura viva, donde la innovación y la sostenibilidad no son solo palabras bonitas, sino algo real que todos llevamos a la práctica cada día”.
La formación repercute en ahorro
La apuesta de PwC por la capacitación de sus empleados ya está dando sus frutos. Dentro de la Firma se han desarrollado más de 200 automatizaciones que, según cálculos de la consultora, han generado más de 7.000 horas de ahorro. En definitiva, “esto ha permitido automatizar procesos, profundizar el análisis de datos, detectar anomalías de manera más inteligente y mejorar significativamente la eficiencia operativa en distintos servicios de la firma”, sostiene Tafur.
Otro ejemplo es el Sustainability Data Tracker, una plataforma para centralizar y gestionar los requerimientos ESG durante los proyectos de sostenibilidad. En este caso, no se trata únicamente de una herramienta necesaria, sino que contribuye a poner en valor uno de los pilares básicos para la compañía: la sostenibilidad.
“En conjunto, estas iniciativas muestran que, en nuestra firma, la innovación no es solo un concepto: es una práctica diaria que se traduce en soluciones tangibles, mejoras medibles en eficiencia y calidad y una cultura que impulsa a nuestros equipos a crear valor real para nuestros clientes y la sociedad”, resume Tafur.
Innovación de la mano de otros
En PwC defienden que de la mano de colaboradores la innovación puede llegar más lejos. Por ello, son socios de Shift, una comunidad de innovación donde comparten aprendizajes y cocrean iniciativas que benefician a organizaciones de distintos sectores.
En la misma línea, respaldan iniciativas como los Innovators Under 35 LATAM, organizados por MIT Technology Review en español y Opinno. Se trata de un reconocimiento que pone en valor a los jóvenes que están transformando la región con tecnologías de alto potencial. Por último, en los últimos años, han venido trabajando junto a Laboratoria, una organización que contribuye al desarrollo de mujeres en el sector digital; así como otras organizaciones.
“Estas alianzas reflejan nuestro compromiso por construir un ecosistema más innovador, diverso y competitivo, que potencie el talento y la capacidad transformadora del país”, argumenta Tafur.
Mirada hacia adelante
Con el compromiso de formar a sus empleados para contribuir al progreso de sus clientes, PwC Perú tiene claro que “para avanzar hacia una economía más innovadora y sostenible es clave fortalecer la colaboración entre sectores público y privado, invertir en educación digital y fomentar las políticas públicas que impulsen la innovación”, señala José Tafur.
“El gran desafío está en articular estos esfuerzos para escalar soluciones con impacto real, que respondan a los retos sociales y ambientales del país y generen valor a largo plazo”, concluye.





