Hay dos formas de poder saltar este muro de la memoria: la primera consiste en incrementar el rendimiento de la memoria del sistema, y el segundo en simplemente bajar el nivel de proceso de la CPU. FAWN hace ambas cosas: la memoria flash tiene un acceso aleatorio a la información mucho más rápido que los discos, y además los procesadores de FAWN son más lentos y requieren menos energía, con lo que utilizan mejor los transistores para averiguar qué datos les van a llegar.
La arquitectura FAWN se compone de varios nodos individuales, cada uno con un procesador AMD Geoge de 500 megahercios (el mismo chip que se usó en el ordenador portátil de $100 del proyecto One Laptop Per Chile) con 256 megabytes de RAM y una tarjeta flash compacta de 4 Gigabytes. El grupo de tipo FAWN más grande que se ha construido hasta la fecha, con 21 nodos, gasta un máximo de 85 vatios en condiciones de uso normales.
Cada nodo FAWN lleva a cabo 364 operaciones por segundo y vatio, lo que resulta cien veces mejor de lo que se puede conseguir con un sistema tradicional basado en discos y que lleve a cabo tareas intensivas de entrada y salida de datos, como por ejemplo recolectar y mostrar todos los pequeños trozos de información de una página de Facebook o FriendFeed, o un resultado de búsqueda de Google.
Este tipo de rendimiento se puede aplicar a muchas aplicaciones, no sólo a los centros de datos, afirma Steven Swanson, profesor asistente en el departamento de ciencias informáticas e ingeniería de la Universidad de Califo ia, en San Diego. Swanson posee su propio servidor de alto rendimiento y basado en memoria flash, conocido como Gordon, y que en la actualidad sólo existe como simulación. Este servidor es parecido a FAWN en cuanto a su arquitectura, pero fue diseñado para funcionar como aplicación científica a la vez que centro de datos.
El objetivo de Swanson es dar el máximo uso a las cualidades únicas de la memoria flash y poder solucionar aquellos problemas que actualmente sólo pueden solucionarse mediante el uso de los mayores, mejores y más caros súperordenadores del planeta—sistemas con hasta un petabyte de RAM. “Estamos trabajando con el Centro de Supercomputación de San Diego en una serie de grandes patrones de genómica y bioinformática,” señala Swanson. “Queremos que las operaciones se procesen muy rápidamente, y si los datos gráficos no caben en la RAM, esto provoca mucha lentitud, lo que significa que la simulación acaba siendo menos fiel.”
FAWN es “la dirección en la que hay que moverse,” comenta Niraj Tolia, investigador de Exascale Computing Lab en HP Labs. “Lejos quedaron aquellos días en que podíamos medir el rendimiento bruto usando la métrica,” añade.
En la actualidad, FAWN no puede usarse para operaciones de CPU tan intensivas como el procesamiento de video, pero Andersen señala que las próximas versiones utilizarán los procesadores Atom, que son más potentes (y que Swanson está considerando usar en su propio sistema, el Gordon). Puesto que han sido diseñados para ser usados en netbooks, estos procesadores de mayor potencia sólo consumen la misma cantidad de energía que los chips de AMD—aproximadamente 4 vatios cada uno. Con un equipo para trabajo en red y el consiguiente suministro eléctrico “fácilmente se podría ejecutar un pequeño website en uno de estos servidores, que consumiría unos 10 vatios,” señala Andersen—una décima parte de los que los servidores web normales utilizan.
Andersen espera que los grandes usuarios de los centros de datos investiguen las posibilidades de la próxima generación de FAWN. “Me encantaría que Facebook, Google o Microsoft empezaran a construir sus servidores de este modo,” afirma.
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Los procesadores de los netbooks crean una nube de bajo consumo eléctrico
PorChristopher Mims
6 min
17 de abril de 2009
