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Ocho pasajeros a bordo de un crucero de bandera holandesa han contraído un tipo de hantavirus, un virus raro transmitido por ratas. Tres de ellos han fallecido. Mientras el barco se prepara para atracar en las Islas Canarias, se están ultimando los planes para permitir que los pasajeros y la tripulación restantes desembarquen con seguridad.
El virus en cuestión parece tener una alta tasa de letalidad. Siga leyendo para obtener respuestas a las principales incógnitas que rodean al brote —y para saber por qué los expertos en salud no prevén una reedición de la pandemia de covid-19.
¿Qué es el hantavirus?
Los hantavirus son un grupo de virus que suelen infectar a roedores, pero que pueden transmitirse a los seres humanos a través de la exposición a los animales o a sus excrementos, orina o saliva. Los virus no parecen causar enfermedad en los roedores, pero pueden provocar un malestar grave en las personas. Los síntomas pueden depender del tipo de hantavirus al que una persona haya estado expuesta. Las variedades que se encuentran en las Américas pueden causar el síndrome cardiopulmonar por hantavirus, que afecta a los pulmones y al corazón y tiene una tasa de mortalidad de hasta el 50%.
Esa enfermedad ocupó titulares el año pasado cuando provocó la muerte de la pianista Betsy Arakawa, esposa del actor Gene Hackman.
¿Cuántos casos ha habido hasta ahora?
El 6 de abril, un hombre a bordo del MV Hondius desarrolló síntomas respiratorios. Empeoró gravemente y falleció solo cinco días después. Su esposa, que abandonó el barco en la isla de Santa Elena, también desarrolló síntomas. Su salud se deterioró durante un vuelo a Johannesburgo, Sudáfrica, y falleció al día siguiente, el 26 de abril. El Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles de Sudáfrica analizó muestras tomadas de la mujer y confirmó que padecía hantavirus.
Una tercera persona a bordo del barco, que desarrolló síntomas el 28 de abril, falleció el 2 de mayo. Otros cuatro pasajeros que enfermaron fueron evacuados: uno a Sudáfrica y tres a los Países Bajos.
Una octava persona había desembarcado en Santa Elena y reportó síntomas similares una vez que estuvo en Zúrich, Suiza. Un equipo de los Hospitales Universitarios de Ginebra confirmó que había enfermado a causa del virus Andes —una forma de hantavirus que puede transmitirse entre personas.
¿Podríamos estar ante el inicio de la próxima pandemia?
Los expertos sanitarios no lo creen así. Destacan que la situación no tiene nada que ver con la que presentó el coronavirus causante de la covid-19 en 2020. Para empezar, el virus Andes no es un virus nuevo y misterioso: los científicos ya lo conocen y Argentina está compartiendo kits de diagnóstico que ya ha desarrollado.
El virus tampoco se propaga de la misma manera. Funcionarios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) enfatizaron que la propagación del hantavirus requiere contacto estrecho—el tipo de contacto que una persona podría tener con una pareja, un miembro del hogar o un cuidador médico.
El brote en el crucero representa "un ento o confinado específico donde las personas interactúan manteniendo un contacto cercano y prolongado", dijo Abdirahman Mahamud, director de alerta y respuesta del programa de emergencias sanitarias de la OMS, en un evento de prensa el jueves. "Con la experiencia que tienen nuestros estados miembros y las medidas que han tomado, creemos que esto no conducirá a una cadena de transmisión posterior".
¿Qué ocurre con el resto de las personas a bordo del barco?
A todo el resto de los pasajeros se les ha pedido que permanezcan en sus camarotes, los cuales, según la OMS, están siendo desinfectados. Médicos y profesionales de la salud de la OMS y del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades han abordado el barco y están evaluando a todas las personas a bordo.
Hasta ahora, nadie más a bordo ha desarrollado síntomas, según declaró en el evento de prensa Maria Van Kerkhove, directora en funciones de la OMS para la gestión de epidemias y pandemias. Eso es «una buena señal», comentó, pero añadió que el virus de los Andes tiene un largo periodo de incubación (alrededor de seis semanas). Se está aconsejando a los pasajeros que utilicen una mascarilla médica cuando salgan de sus habitaciones.
En el mismo acto, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, afirmó estar en contacto regular con el capitán del barco, quien informaba de que «la moral había aumentado significativamente» desde que el barco inició su viaje a las Islas Canarias.
¿Qué sabemos sobre el virus Andes?
El virus Andes es el único hantavirus conocido por transmitirse entre personas. Dicha transmisión parece depender de un contacto prolongado e íntimo.
Hubo un brote del virus Andes en Argentina hace unos ocho años. Entre noviembre de 2018 y febrero de 2019, hubo 34 casos confirmados de infección y 11 muertes. Ese brote se desencadenó cuando una persona con síntomas asistió a una reunión social, dijo Tedros. «Estamos en una situación similar ahora mismo», dijo. «Un foco en un espacio confinado con contacto estrecho».
El hecho de que el brote de 2018 se limitara a 34 casos debería resultar algo tranquilizador, dio a entender. «Creemos que este será un brote limitado si se implementan las medidas de salud pública y se muestra solidaridad entre todos los países», dijo.
¿Cómo se trata el hantavirus?
Lamentablemente, no disponemos de tratamientos antivirales específicos ni vacunas para el hantavirus. La OMS recomienda atención intensiva temprana para las personas que desarrollan síntomas. «Esto puede salvar vidas», afirmó el jueves Anaïs Legand, responsable técnica de la OMS en fiebres hemorrágicas virales.
¿Cómo se infectaron las personas en primer lugar?
Aún no disponemos de una respuesta al respecto. Pero sí sabemos que la pareja fallecida había viajado por Argentina, Chile y Uruguay en un viaje o itológico antes de embarcar en el buque. Ese viaje incluyó visitas a zonas donde se sabe que viven especies de ratas portadoras del virus Andes. La OMS está trabajando con las autoridades argentinas para intentar reconstruir los movimientos de la pareja durante ese viaje.
¿Se ha propagado el virus más allá del barco?
Aún no lo sabemos con certeza. La OMS está recibiendo informes de "posibles casos sospechosos", dijo Van Kerkhove en la rueda de prensa del jueves. Algunos de ellos tienen vínculos con el barco o sus pasajeros. Cada "alerta" será objeto de seguimiento por parte de las autoridades sanitarias del país correspondiente, dijo.
¿Ha afectado en algo la retirada de EE. UU. de la OMS?
Cinco estados de EE. UU. han declarado que están vigilando a los ciudadanos estadounidenses que han desembarcado del barco. Funcionarios de la OMS están recalcando que siguen compartiendo información técnica con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. “Las cosas están… como solían estar”, dijo Tedros. “La misión de la OMS es ayudar a que el mundo esté seguro… y queremos que el pueblo estadounidense esté seguro también”.
Pero cabe señalar que los recortes realizados por la administración Trump no están precisamente dejando a EE. UU. en una buena posición para eventos como estos. El año pasado, todos los empleados a tiempo completo del Programa de Saneamiento de Buques de los CDC —que ayuda a prevenir y controlar brotes de enfermedades en cruceros— fueron despedidos. Recortes adicionales a los CDC han dejado a los expertos en salud pública preocupados por lo mal preparado que está EE. UU. para hacer frente a futuros brotes de enfermedades.
¿Qué ocurrirá a continuación?
Los casos sospechosos serán vigilados por las autoridades sanitarias. Los pasajeros tienen previsto desembarcar en Tenerife, en las Islas Canarias, el domingo 10 de mayo, y la OMS ha declarado que trabajará con el Gobie o español para garantizar que el riesgo para los residentes siga siendo bajo y que los pasajeros sean tratados con dignidad y respeto.
Mientras tanto, los científicos están trabajando para secuenciar completamente el genoma del virus a partir de muestras de pacientes. Quieren averiguar si es diferente de los virus implicados en los casos anteriores. «Hasta ahora no hemos visto nada inusual», dijo Van Kerkhove.

