Pero la confirmación de Google fue mucho más modesta, y la insinuación de que la compañía sería una especie de mesías para un país que carece de acceso a inte et no es realista.
Lo que de hecho sí ha hecho Google es asociarse con un museo en La Habana, en el que se exhibirán productos de Google como Cardboard y Chromebooks conectados a un operador de red inte o de Cuba. La compañía añade: "También estamos explorando otras formas de aumentar y mejorar las posibilidades de acceso a inte et, pero esto son los primeros pasos".
Seguramente, cualquier expansión de la infraestructura de inte et sería bienvenida en el país. En Cuba, las conexiones no solo están censuradas por el Gobie o, sino que además resultan demasiado caras para la gente corriente. En un país donde la población ingresa una media de 20 dólares al mes (unos 18 euros), los usuarios tienen que pagar dos dólares la hora al conectarse a los escasos puntos públicos de wifi.
Foto: De der. a izqd., el presidente de Estados Unidos Barack Obama y su homólogo cubano Raúl Castro. Crédito: Nicholas Kamm (Getty).
A medida que se descongelan las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, las compañías estadounidenses están encontrando un punto de apoyo en los mercados cubanos. La Casa Blanca ha facilitado las visitas a Cuba por parte de los turistas, aprobando el uso de tarjetas de crédito y permitiendo el envío de dinero al país, lo cual debería ayudar a estimular la economía de consumo.
Pero, ante la ausencia de acceso a un inte et abierto, muchos cubanos tienen que compartir información pasando memorias USB para conectarlas a ordenadores viejos. A pesar de esto, en Cuba está emergiendo una cultura emprendedora naciente (ver Un emprendedor cubano que podría liderar la revolución digital o morir en el olvido).
El hecho de si Google puede lograr avances en este ento o, es otro asunto. El año pasado, el Miami Herald informó sobre que Google había dado al régimen cubano un plan para expandir el acceso a inte et, pero éste no salió adelante.
Por su parte, el Gobie o cubano declaró en febrero que empezaría a expandir el acceso a través de un programa de banda ancha residencial. Pero incluso si este plan se lleva a cabo de la forma en la que se promociona, lo más probable es que el régimen quiera mantener el control. El contenido en Cuba está sujeto a la censura; justo el mes pasado, el Gobie o suspendió un blog local sobre los derechos de género porque mencionaba que el régimen revolucionario enviaba a homosexuales a campos de trabajo en la década de 1960.

