Desde hace tiempo Apple ocupa unnlugar en el mercado de los dispositivos de televisión; se puede comprar elnApple TV por 99 dólares (69 euros). Sin embargo, ¿fabricaría Apple un televiso propio? Apple, después de todo, ha mostrado una tendencia al alza en lonrelativo al tamaño de las pantallas. El iPhone aumentó al tamaño del iPad. ¿Podríanel iPad crecer hasta convertirse en una televisión?
VentureBeat cree que es "casi seguro" que Apple ya esté trabajando en un dispositivo, citandon"múltiples fuentes en Silicon Valley". Un capitalista de riesgo quensolía formar parte del consejo de TiVo, Stewart Alsop, piensa que es unanposibilidad, e incluso prevé una fecha de lanzamiento para 2012; otros sugierennque 2013 podría ser una fecha más probable. Además, el analista Gene Munste afirma, de nuevo a través de VentureBeat, tener una fuente inte a en Apple quenconfirma la teoría (Munster previamente pensó que Apple lanzaría una iTV enn2011; desde entonces ha desechado esa idea). Tal y como aseguró Munster en 2009,n"Decir que Apple no va a entrar en el mercado de la televisión porque losnprecios han disminuido en un ~70% en los últimos tres años... es como llegar anla conclusión de que Apple no entraría en el mercado de la telefonía móvilnpuesto que el declive de los precios había sido similar". Todos sabemos quénacabó sucediendo.
nAlsop, por su parte, predijo una era denpantallas táctiles iTV de 15 a 19 pulgadas en el futuro cercano. No obstante, esa imagen pone denrelieve lo poco probable que sería un televisor de la marca Apple. Las pantallasntáctiles son útiles sólo en pequeños dispositivos que podamos sostener a unandistancia no mayor que nuestro brazo extendido, donde podamos ver lo quenestamos tocando. Unanpantalla táctil de ese tamaño parece algo absurdo; los consumidores tendríannque caminar hacia atrás continuamente, como un pintor con su paleta, solo paranver lo que están haciendo.
nIncluso si la imaginación de losnanalistas no consigue concebirla, ¿podría una iTV (sin pantalla táctil, po ejemplo) tener sentido? Después de todo, ¿no logra un dispositivonApple TV-que ya utiliza iOS-la mayor parte de lo que se podría lograr con unaniTV? Sí y no. Un dispositivo tiene muchasncapacidades, pero no necesariamente posee la misma facilidad de uso y lanfluidez de aplicaciones cruzadas que un televisor de la marca Apple podríanpermitir. Tal y comonDon Relsinger de SlashGear escribió recientemente: "Ayer por la nochenestaba sentado en mi sala de estar pensando en qué ver, y me decidí a navega por Netflix. Peronen lugar de encender mi Apple TV... simplemente hice clic [sobre sunicono] en el mercado de aplicaciones disponibles a través de mi televisión denalta definición". Se trató, según explica, de "una decisión basadanúnicamente en el hecho de que no quería cambiar de dispositivo de entrada".
nLos mercados se crean o se destruyen a causande molestias pequeñas como esa-un usuario que no puede ser molestado medionsegundo para cambiar la forma en que consigue lo que quiere hacer. En últimaninstancia, el dueño de la TV mantiene un cierto poder sobre el usuario, algonque Steve Jobs, cuya genialidad fue ponerse en la mente del usuario,nseguramente ya pensó en su día. Por esta razón, a pesar de todas las razonesnpor las que no tendría sentido-las visiones alucinatorias de los analistas, ynque los aparatos de televisión son un negocio de bajo margen y baja frecuenciande compra-la intuición de Munster, y las fuentes, podrían estar en lo cierto.
