Pero una técnica de hackeo ha logrado modificar sus herramientas para que sean capaces de recoger nuevos tipos de datos y seguir haciendo descubrimientos. Como informó Science la semana pasada, una inteligente reutilización de uno de sus sensores ha ayudado a descubrir nuevas pistas sobre cómo se formaron el cráter Gale y el Monte Sharp de Marte.
nLa formación de ambos elementos siempre ha estado sujeta a fuertes debates. Esto se debe a que la cima de la montaña es más alta que el borde del cráter, por lo que algunos piensan que se crearon por erosión. Curiosity ha estado explorando la zona desde que aterrizó en el planeta.
nPara averiguar qué pasó en realidad, los investigadores necesitaban estudiar las rocas de la zona. Para ello, utilizaron la unidad de medición inercial (RIMU) del Curiosity, que normalmente se utiliza para medir la aceleración durante la navegación, para medir la fuerza de gravedad ejercida en un lugar específico mientras el róver estaba ahí.
nLa captación de ligeras variaciones en el campo gravitatorio alrededor del cráter permitió a los investigadores descubrir la densidad de la región. "Los niveles más bajos del Monte Sharp son sorprendentemente porosos", afirmó el investigador de la Universidad Johns Hopkins (EE. UU.) y líder del equipo, Kevin Lewis. Y añadió: "Sabemos que las capas inferiores de la montaña fueron enterradas a el tiempo. Eso las compacta, haciéndolas más densas. Pero este hallazgo sugiere que no fueron enterradas por todo el material que pensábamos".
nEsto sugiere que la montaña no se ha erosionado mucho con el tiempo. "Todavía hay muchas preguntas sobre cómo se creó el Monte Sharp, pero este informe añade una pieza importante a este rompecabezas", sostiene el científico del proyecto de Curiosity del Laboratorio de Propulsión a Reacción de la NASA Ashwin Vasavada. El experto añade: "Me encanta que los científicos e ingenieros creativos sigan encontrando formas innovadoras de hacer nuevos descubrimientos científicos con el róver".
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