Las bandas de alta frecuencia resultan “aún más intrigantes,” afirma Vyssotski, “puesto que quizá reflejen algunos procesos cognitivos.” Estas frecuencias eran más activas al comienzo del viaje, cuando los pájaros estaban intentando orientarse. Afirma que la actividad puede que esté relacionada con el proceso de encontrar el camino, aunque es necesario llevar a cabo más estudios para afirmar algo así.
El estudio supone un “enfoque totalmente nuevo,” afirma Dora Biro, científica en la Universidad de Oxford y con experiencia en el uso de la tecnología GPS para comprender cómo identifican las palomas mensajeras ciertos lugares específicos cuando sobrevuelan áreas familiares. Afirma que los datos confirman la evidencia cada vez mayor de que las palomas dependen de pistas visuales en su ento o para desenvolverse. El uso del EEG para averiguar las áreas de interés de los pájaros, afirma, “abre una nueva ventana de observación acerca de la capacidad de percepción durante el vuelo, la memoria, la interpretación y la utilización del ento o visual.” Una cuestión importante, señala, es el rol de la familiaridad en la actividad cerebral. En este estudio, los pájaros no fueron soltados lejos del nido con la distancia suficiente como para que sus cerebros respondiesen a unas características del terreno totalmente desconocidas.
György Buzsáki, neurocientífico experto en EEG en la Universidad Rutgers, afirma que los datos del EEG “son bastante impactantes y sorprendentes, especialmente en los grandes cambios que se producen durante la navegación sobre el mar y sobre tierra.” Afirma que se sabe muy poco acerca de los patrones de EEG en las aves, por lo que aún hay mucho trabajo por realizar en cuanto a la interpretación de las señales. Los dispositivos futuros que tomen medidas de alta resolución—y que incluso quizá detecten cambios en neuronas individuales—podrían ayudar a clarificar lo que ocurre en el cerebro de los pájaros.
El dispositivo que utilizaron estos investigadores, al que se refieren con el término “neurodiario,” se ha utilizado en otro estudio ya publicado, que analiza los patrones de sueño en los perezosos y descubrió que los animales no duermen tanto como sugiere su reputación. Niels Rattenborg, científico del Instituto Max Planck de O
itología y que dirigió el estudio de los perezosos, está utilizando el dispositivo en la actualidad para estudiar los patrones de sueño de las aves silvestres. “La gran mayoría de lo que sabemos sobre las funciones del cerebro es a partir del estudio de animales confinados en las paredes de un laboratorio,” explica Rattenborg. El neurodiario, afirma, hace que sea posible trasladar el laboratorio al campo, y otorga a los investigadores una oportunidad para analizar cómo usan el cerebro los animales en su propio ento o.
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Análisis del interior del cerebro de las aves
PorCourtney Humphries
5 min
26 de junio de 2009
