"Aun así, me he aliado con la IA para inmortalizar a mis personajes Kkachi, Umji y Ma Dong-tak". Al adoptar la IA generativa, Lee está trazando una nueva frontera creativa en la industria surcoreana del webcómic. Desde que las revistas de cómics desaparecieron a principios de siglo, los webcómics seriados -cómics que se leen de arriba abajo en plataformas digitales- han pasado de ser una subcultura de nicho a una potencia mundial del entretenimiento, que ha atraído a cientos de millones de lectores en todo el mundo. Lee lleva mucho tiempo a la vanguardia, ampliando los límites de su oficio. Para crear a sus rebeldes vengadores del diamante, Lee se inspiró en los Sammi Superstars, uno de los primeros equipos profesionales de béisbol de Corea del Sur. La historia del equipo, marcada por la perseverancia, logró cautivar a un país oprimido por la dictadura militar. La serie alcanzó un estatus de culto entre los lectores que buscaban una vía creativa de escape frente a la represión política, fascinados por los trazos decididos de Lee y sus composiciones de estilo cinematográfico, que rompían con las convenciones del cómic tradicional. Kkachi, el protagonista rebelde de A Daunting Team, es un alter ego del propio Lee. Marginado y peleador, con un cabello alborotado e indomable, se convirtió en el favorito del público por su forma de desafiar al mundo con una pasión inquebrantable y una conciencia valiente. A lo largo de los años, ha reaparecido en las obras más emblemáticas de Lee, siempre con una nueva capa de emoción: como guerrero sobrenatural que salva a la Tierra de una invasión alienígena en Armageddon, o como policía renegado que lucha contra una poderosa red criminal en Karon’s Dawn. Con el tiempo, Kkachi se ha consolidado como un verdadero ícono cultural en Corea del Sur. Pero a Lee le preocupa el futuro de Kkachi. "En Corea del Sur, cuando un autor muere, sus personajes también son enterrados en su tumba", dice, estableciendo contrastes con personajes de cómic estadounidenses perdurables como Superman y Spiderman. Lee ansía la inmortalidad artística. Quiere que sus personajes sigan vivos no sólo en la memoria de los lectores, sino también en sus plataformas de webcómics. "Incluso después de mi muerte, quiero que mis visiones del mundo y mis personajes se comuniquen y resuenen con la gente de una nueva era", afirma. "Ése es el tipo de inmortalidad que quiero". Lee cree que la IA puede ayudarle a hacer realidad su visión. En colaboración con Jaedam Media, una empresa de producción de cómics por inte et con sede en Seúl, desarrolló el "modelo Lee Hyun-se AI" perfeccionando el generador artístico de IA de código abierto Stable Diffusion, creado por la start-up británica Stability AI. Utilizando un conjunto de datos de 5.000 volúmenes de cómics que ha publicado a lo largo de 46 años, el modelo resultante genera cómics con su estilo característico. Este año, Lee se prepara para publicar su primer webcómic asistido por IA, una adaptación de su manhwa de 1994 Karon's Dawn. Los Guionistas de Jaedam Media están adaptando la historia a un drama policial mode o, protagonizado por Kkachi como agente de policía en el Seúl actual, y su interés amoroso, Umji, como una intrépida fiscal. El arte corre a cargo de estudiantes de la Universidad Sejong, donde Lee da clases de cómic, quienes lo están desarrollando con ayuda de un modelo de IA entrenado con sus propios dibujos. El proceso creativo se desarrolla en varias fases. En primer lugar, el modelo de IA de Lee genera ilustraciones a partir de indicaciones de texto e imágenes de referencia, como modelos anatómicos en 3D y bocetos dibujados a mano que proporcionan indicaciones para diferentes movimientos y gestos. A continuación, los estudiantes de Lee seleccionan y editan las ilustraciones, ajustando las poses de los personajes, adaptando sus expresiones faciales e integrándolas en composiciones caricaturescas que la IA no puede diseñar. Tras muchas rondas de refinamiento y regeneración, Lee interviene para orquestar el producto final, añadiendo su distintivo toque artístico. Las empresas de inteligencia artificial imaginan un futuro en el que los artistas podrán automatizar las tareas más mecánicas del dibujo y concentrar su energía creativa en la narrativa y la dirección artística.
"Bajo mi dirección, un personaje puede mirar con ojos tristes incluso está enfadado o con ojos feroces cuando está contento", dice. "Es una expresión subversiva, un matiz que la IA se esfuerza por captar. Esos detalles delicados tengo que dirigirlos yo". El objetivo final de Lee es desarrollar un sistema de inteligencia artificial que refleje su enfoque minucioso para retratar las expresiones humanas. La gran ambición de su proyecto experimental con IA es crear un "agente simulado de Lee Hyun-se": una generación avanzada de su modelo que replique su mente creativa. Este modelo se entrenaría con archivos digitales de sus ensayos, entrevistas y textos extraídos de sus cómics—material que fue parte de una exposición en la Biblioteca Nacional de Corea el año pasado—para codificar su filosofía, personalidad y valores. "A la IA le llevará mucho tiempo asimilar mis múltiples visiones del mundo, porque he publicado una cantidad enorme de obras", afirma. El clon digital de Lee generaría nuevos cómics con su intuición artística, percibiendo su ento o y tomando decisiones creativas como lo haría él, quizá incluso publicando una serie en un futuro lejano protagonizada por Kkachi como protagonista poshumano. "Dentro de cincuenta años, ¿qué tipo de cómics crearía Lee Hyun-se si viera el mundo entonces?". pregunta Lee. "La pregunta me fascina."La búsqueda de Lee por dejar un legado artístico duradero forma parte de una evolución creativa más amplia impulsada por la tecnología. Desde su aparición, los webcómics han transformado el arte de contar historias, ofreciendo un lienzo digital infinito que integra música, animación y elementos visuales interactivos, potenciados además por herramientas como los programas de coloreado automático. La incorporación de la inteligencia artificial está impulsando una nueva ola de innovación. Sin embargo, aunque abre la puerta a nuevas posibilidades creativas, también alimenta inquietudes sobre la autoría y el papel del artista. El año pasado, la empresa surcoreana Onoma AI, que toma su nombre de la palabra griega que significa "nombre" (una señal de su ambición por redefinir la narrativa creativa), lanzó un generador de webcómics basado en IA llamado TooToon. El programa permite a los usuarios crear sinopsis, personajes y guiones gráficos con sencillas instrucciones de texto y convertir bocetos en ilustraciones pulidas que reflejen su estilo artístico personal. TooToon afirma que agiliza el laborioso proceso creativo reduciendo el tiempo de producción entre el desarrollo del concepto y el arte lineal de seis meses a sólo dos semanas. Empresas como Onoma AI defienden la idea de que la IA puede ayudar a cualquiera a ser artista, aunque no sepa dibujar o no pueda permitirse contratar a un ejército de ayudantes para seguir el ritmo de las demandas de producción de la industria. En su visión, los artistas se convertirían en directores de sus propios estudios en solitario impulsados por la IA, automatizando el trabajo pesado de dibujar y canalizando su energía creativa hacia la narración y la dirección artística. Según ellos, este avance en la productividad ayudaría a los artistas a generar ideas más experimentales, asumir producciones a gran escala y desbaratar los monopolios de los estudios que dominan el mercado.

A medida que las empresas cierran sus datos de entrenamiento, artistas y lectores han lanzado una campaña digital para boicotear los webcómics generados por IA. En mayo de 2023, los lectores bombardearon The Knight King Retu s with the Gods en Naver Webtoon con valoraciones bajísimas tras descubrir que se había utilizado IA para refinar partes de la ilustración. Al mes siguiente, los artistas inundaron la plataforma con mensajes anónimos en protesta por los "cómics web creados con IA robada", criticando duramente la política de contratos de Naver que exige a los artistas que publican en la plataforma que consientan que sus obras se utilicen como datos de entrenamiento de IA. Para zanjar el conflicto, la Comisión de Derechos de Autor de Corea publicó en diciembre de 2023 una serie de directrices en las que instaba a los desarrolladores de IA a obtener el permiso de los titulares de los derechos de autor antes de utilizar sus obras como datos de entrenamiento; a explicar la finalidad, el alcance y la duración del uso; y a ofrecer una compensación justa. Un año más tarde, en medio de las crecientes peticiones de las empresas de IA para acceder a más datos, el gobie o surcoreano propuso crear una exención a las leyes de derechos de autor que permitiría entrenar modelos de IA en obras protegidas por derechos de autor bajo la doctrina de uso justo . Pero ninguna ley o reglamento ha establecido aún un marco jurídico claro, lo que deja a los artistas en el limbo."¿Se puede crear sin alma? ¿Quién sabe?"
Mientras que artistas veteranos como Lee aceptan la tecnología como una herramienta para ampliar su legado, cediendo de todo corazón su propiedad intelectual a la IA, los artistas más jóvenes la ven como una amenaza. Temen que la IA les robe sus obras y, lo que es más importante, su identidad como artistas. "Dibujar es lo más difícil y al mismo tiempo lo más divertido de hacer cómics", dice Park So-won, una joven dibujante de cómics web que vive en Seúl. Park creció soñando con ser dibujante, viendo a su madre, animadora, dar vida a los personajes. Tras años de malabarismos como ayudante artística en un estudio de cómics web, interrumpidos por un breve paréntesis creativo, dio el salto a la plataforma Lezhin Comics con Legs That Won't Walk, un romance noir queer sobre un boxeador que se enamora de un usurero que le persigue por la deuda de su padre alcohólico. Como artista independiente, Park trabaja sin descanso. Publica un nuevo episodio cada 10 días, a menudo trasnochando para producir hasta 80 cortes de dibujo, incluso con la ayuda de asistentes que se encargan del arte de fondo y el coloreado. A veces se implica tanto en lo que hace que puede trabajar 30 horas seguidas sin descanso. Aun así, Park no se imagina subcontratando a la IA sus dibujos, que considera el corazón de sus cómics. "El quid de un cómic, por muy importante que sea la historia, es el dibujo. Si la historia estuviera escrita con palabras, la gente no la leería, ¿verdad? La historia es sólo un pensamiento, la ejecución es el dibujo", afirma. "La gramática del cómic es el dibujo". Entregar sus dibujos significaría renunciar a su capacidad artística.
Una viñeta de “Un equipo imponente”, un manhwa de béisbol de 1983 creado por Lee Hyun-se.

