Inovadores com Menos de 35 Anos Brasil La edición en portugués de
MIT Technology Review elige a los 10
innovadores menores de 35

Martín Restrepo, 32

Ha creado una metodología de aprendizaje basada en tecnología móvil para mejorar la formación empresarial y académica de los jóvenes

Editacuja

Martín Restrepo

Visitar un camposanto no es probablemente un plan que inspire mucha diversión. Tampoco parece el escenario más cómodo para impartir una clase de literatura. Sin embargo, el innovador Martín Restrepo está convencido en el cementerio de São Paulo (Brasil) puede convertirse en un aula interactiva donde hasta los alumnos menos diligentes adquirieran conocimientos y desarrollen sus habilidades.

¿Cómo conseguirlo? La clave está en la especialidad de este joven ingeniero: el diseño y uso de tecnologías móviles, hardware y software, que se convierten en una extensión de los sentidos de los alumnos y profesores. Armados con tabletas y móviles, los chicos visitan el cementerio de São Paulo y participan en una de las actividades integradas en la plataforma MEL (en inglés, Mobile Education Lab) creada por Editacuja, empresa de la que Restrepo es cofundador y director de tecnología educativa.  

Durante varias horas, los chavales se orientan a través de sus dispositivos por un circuito lleno de pistas siguiendo las instrucciones de un juego creado mediante tecnologías de mapeo y GPS. En el recorrido por su nueva "aula" identifican lápidas con aplicaciones de reconocimiento de imágenes, y descubren a los poetas allí enterrados mediante sistemas de realidad aumentada.

Este tipo de actividades son solo un ejemplo de la capacidad que brinda la tecnología para desafiar el encorsetamiento de los contenidos educativos a las aulas. Consciente de este potencial aún infrautilizado, Restrepo está demostrando a través de Editacuja que la educación puede ser transformada desde abajo, mediante el uso de herramientas con las que los propios alumnos y profesores creen nuevas fórmulas y nuevos contenidos multimedia.

De Bogotá a São Paulo

Tras acabar sus estudios de Ingeniería Electrónica en la Universidad Santo Tomás (Colombia) en 2005, Restrepo trabajó en la creación de la red de "tecnoparques" del Gobierno colombiano. A ellos acudían futuros emprendedores con proyectos en diferentes campos (muchos de ellos, en tecnologías educativas) en busca de asesoría para transformar "ideas en prototipos, y prototipos en negocios". Después de tres años ayudando a otros a materializar sus ideas, Restrepo decidió emprender y lanzarse a crear "innovaciones que conectaran causas sociales y educativas, y tecnologías móviles".

Con este objetivo llegó a Brasil en 2008, atraído por "un país gigantesco, el cuarto mercado de tecnologías móviles del paneta" y fundó Editacuja junto a su socia Érica Casado. Restrepo recuerda: "Fuimos la primera empresa en Brasil en trabajar con una propuesta de aprendizaje a través de dispositivos móviles".

El joven sabía que "la tecnología sola no hace nada si no les das significado en el contexto en el que la aplicas" y que, además de tabletas, los colegios necesitan formación y un cambio en las metodologías educativas. Pensaba que los profesores y alumnos tienen que pasar de ser consumidores de contenidos "prefijados" -en los libros de texto y otros materiales curriculares- a ser productores de nuevos contenidos adaptados a sus necesidades.

Para contribuir a este proceso, Editacuja creó un programa de formación de cocreadores apoyado por su sistema MEL. Restrepo define esta plataforma como una "comunidad de contenido como experiencia y un repositorio de actividades educativas para el mundo real". Con ella ofrecen a los docentes y alumnos actividades basadas en tecnologías móviles (como la caza del tesoro en el cementerio); y, además, recursos para fabricar sus propios contenidos, por ejemplo, integraciones de App Inventor o Scratch, software abierto para programar aplicaciones sin necesidad de conocimientos técnicos avanzados.

Las posibilidades de cocreación permiten a los usuarios desarrollar cada vez más contenidos basados en las características de los móviles -que incorporan acelerómetros, giroscopio, sensores táctiles y de temperatura, cámaras, etc.- y llevarlos a un público cada vez mayor gracias a la infraestructura de conectividad existente.

Al mismo tiempo, el mundo real como "fuente de inspiración y de problemas por resolver" es la razón de ser del otro elemento de la propuesta de Restrepo: los Appiarios, espacios donde los jóvenes reciben formación en programación, diseño, gestión de contenidos y gerencia de negocios digitales y "desarrollan espíritu empresarial durante el proceso de aprendizaje".

El trabajo en estos centros sigue una metodología basada en tres pilares y apoyada en las herramientas del repositorio de MEL. El primer pilar, llamado Descubre, consiste en "mirar alrededor e identificar problemáticas relevantes que puedan ser abordadas con tecnología". El segundo, Experimenta, se basa en "aprender a partir de romper las cosas", explica Restrepo. Los usuarios encuentran en MEL un "app store" de actividades educativas (gratuitas y premium) que usan tecnología móvil como "herramienta diferencial" para desarrollar proyectos y superar desafíos. Por último, el pilar Inventa consiste en desarrollar soluciones basadas en herramientas de prototipaje, desarrollo ágil -como Scrum- y programación. Para ello los usuarios tienen acceso a kits basados en "integración de tecnologías", por ejemplo, a App Inventor a través de su API y a materiales físicos como placas Arduino, Raspberry Pi y piezas de Lego.

Restrepo afirma que, a menudo, reciben alumnos "con graves carencias en matemáticas y portugués", que vienen de "la crisis de la escuela pública en Brasil". Mediante este tipo de metodología por proyectos "mejoran su autoestima, se sienten animados a investigar y encuentran sentido a lo que están haciendo".

El joven innovador explica que la sostenibilidad de los Appiarios procederá de la venta de los contenidos creados a instituciones, empresas y particulares cuyas necesidades ayuden a cubrir. En su primer Appiario, abierto en una comunidad de pescadores en Bahía (Brasil), los alumnos trabajan en dos áreas de interés: pesca y turismo. Están desarrollando aplicaciones para proponer al visitante alternativas de ocio; y otras para pescadores, que llevan tabletas en sus embarcaciones y pueden acceder con estas apps a la previsión del tiempo y llevar un control de sus gastos. También han integrado una plataforma de comercio electrónico para que puedan vender su pescado a restaurantes y tiendas de la región.

Además de gestionar el Appiario de Bahía, el equipo de Editacuja -formado por 10 personas-asesora a colegios e instituciones sobre procesos de transformación educativa y espera cerrar 2014 con diez Appiarios activos en varios países, entre ellos México, Colombia y Argentina.

En opinión de la asesora sénior independiente de TPG Credit Funds, Paloma Cabello, que es miembro del jurado de los premios MIT Technology Review Innovadores menores de 35 Brasil,  "la combinación acertada de recursos online y offline, y la involucración fácil de todos los actores alrededor de las plataformas creadas por Restrepo, suponen una aproximación transformadora, altamente efectiva y susceptible de producir un gran impacto". - Elena Zafra 

Ganadores de Innovadores menores de 35 Brasil 2014

Gustavo Caetano

Ha creado un grupo empresarial de internet especializado en soluciones de comunicación digital corporativa

Martín Restrepo

Ha creado una metodología de aprendizaje basada en tecnología móvil para mejorar la formación empresarial y académica de los jóvenes

Lorrana Scarpioni

Ha creado una red social de intercambio de tiempo a través del trueque de experiencias y habilidades

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