El laboratorio en miniatura ha sido probado en 96 pacientes en Ruanda y reduce el precio de esta prueba en un 99% frente a métodos tradicionales
Ruanda forma parte de las regiones más azotadas por el VIH. África subsahariana acoge al 69% de la población mundial VIH-positiva y uno de cada 20 adultos está infectado por el virus, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Para frenar la expansión de la enfermedad, una de las recomendaciones de la OMS es la detección precoz. Sin embargo, a pesar de las mejoras en las técnicas de diagnóstico, de poco sirven si no están disponibles allí donde se encuentran los enfermos.
Con este objetivo, un equipo de investigación de la Universidad de Ingeniería Biomédica de Columbia (EEUU) ha desarrollado un laboratorio portátil que se conecta al smartphone para detectar los marcadores biológicos del VIH y de dos tipos de sífilis en una muestra de sangre. Este accesorio emplea la batería del teléfono inteligente para obtener la energía necesaria para llevar a cabo los análisis y presentar los resultados. El diagnóstico está disponible en tan solo 15 minutos.
Pie de foto: una sola muestra de sangre en el dispositivo permite detectar anticuerpos de tres enfermedades infecciosas. Crédito: Tassaneewan Laksanasopin, Columbia Engineering.
El dispositivo ha sido probado con éxito en 96 pacientes de Ruanda, varios de los cuales eran mujeres bajo riesgo de transmisión de madre a hijo de dichas enfermedades. Los investigadores trabajaron de forma conjunta con trabajadores del Instituto de Prevención y Control del VIH y el Centro Biomédico de Ruanda, entre otras instituciones y los resultados del trabajo se publicaron ayer en la revista Science Translational Medicine.
El autor principal del trabajo y profesor de ingeniería biomédica de la Universidad de Ingeniería de Columbia (EEUU), Samuel K. Sia, asegura que su sistema opera a "calidad de laboratorio". La prueba replica las funciones de un equipo ELISA (enzyme-linked immunosorbent assay), ampliamente usado en laboratorios en todo el mundo y que tiene una eficacia demostrada del 92% al 100%.
El precio de estos equipos suele rondar por encima de los 16.000 euros según los investigadores, mientras que el coste total de la manufactura de este accesorio es de unos 30 euros, según Sia. Este descenso supera el 99%.
El líder del grupo investigación de bionanomecánica del Instituto Microeléctrico de Madrid, Javier Tamayo, afirma que la integración de esta tecnología en un dispositivo de uso cotidiano como un smartphone, "es de gran valor". Según el experto, que no ha participado en el trabajo, "la gran innovación es trasladar estos avances al mundo real".
Sía confía en su potencial para revolucionar la forma en que los servicios médicos llegan a la población mundial. De hecho, el 97% de los voluntarios sometidos al dispositivo aseguró preferir esta nueva técnica frente a otras que implicasen un mayor despliegue de medios y el traslado a centros médicos especializados.
Según Sia, al incrementar la detección de este tipo de enfermedades infecciosas las muertes pueden llegar a reducirse en un 10%. Ahora los investigadores planean un ensayo clínico a mayor escala. "En este tipo de zonas, la necesidad de un accesorio con alta sensibilidad y pocos falsos negativos es crítica", explica. Y añade: "Gracias a este tipo de avances podemos escalar estos test para el VIH a un nivel comunitario y acompañarlos de inmediatas terapias de antirretrovirales que nos acerquen un poco más a la eliminación de esta devastadora enfermedad".