El material deja salir la radiación infrarroja cuando el cuerpo está caliente y suda, pero la retiene cuando la temperatura baja para mantener el calor. Además puede teñirse y lavarse como cualquier prenda. ¡El sueño de todos los trabajadores de oficina que se pelean por el termostato!
Primero calor y luego, en seguida, frío. Cualquier trabajador de oficina que mantenga una guerra por el aire acondicionado sabrá que es imposible que la temperatura esté al gusto de todos. Pero, ¿qué pasaría si cada uno llevara ropa capaz de ajustarse a su temperatura corporal en lugar de subir y bajar constantemente el termostato?
Un nuevo tejido, desarrollado por un equipo de la Universidad de Maryland (EE.UU.), es el primero en calentar o enfiar automáticamente a sus portadores cuando sea necesario. Si tenemos calor y sudamos, por ejemplo cuando hacemos deporte, la tela emitirá radiación infrarroja (calor, para entendernos). Pero cuando tengamos frío y dejemos de sudar, mantendrá el calor en el interior para que no se espace.
Fue creado con un hilo especial de ingeniería de fibras compuestas de dos materiales sintéticos diferentes: uno que absorbe el agua y otro que la repele. Los hilos están recubiertos con nanotubos de carbono. Cada fibra se expande o se contrae a medida que cambia la temperatura.
Cuando el material se calienta y se moja, por ejemplo cuando sudamos, los hilos se retuercen y deforman, apretando el tejido. Este proceso activa el recubrimiento de nanotubos, que permite que el calor salga, casi como lo hacen los poros del cuerpo. Cuando sentimos demasiado frío, este mecanismo se bloquea, atrapando el calor cerca de la piel para calentarla. La investigación fue publicada recientemente en Science.
El coautor del estudio YuHuang Wang detalla: "Reconoce la forma en la que nuestro cuerpo cambia de temperatura en diferentes entornos. Es como una antena que capta los cambios de temperatura y de la humedad". Un equipo de Stanford creó una tela similar en 2017, pero era necesario dar la vuelta a la prenda para sentir el efecto.
¿Quiénes serán las primeras personas en llevar ropa hecha de este material? Tal vez los atletas, pero la innovación también podría ser útil para los bebés, las personas con discapacidades, las personas mayores y cualquiera que requiera una atención constante para su comodidad, destaca Wang. Aún no se han realizado pruebas completas en usuarios, pero el equipo afirma que se siente como un tejido normal.
Wang calcula que la tela podría pasar a producción en unos meses. Algo que podría impulsar su comercialización es el hecho de que el material también se puede tejer, teñir y lavar como cualquier otro tejido, lo que debería volverlo más atractivo para el consumidor medio. ¡Que llegue ya el verano!